El legado de Paul Samuelson

Me veo inducido a escribir acerca de Paul Samuelson y su obra debido a que hace poco, cuando leí sobre su sensible fallecimiento ocurrido el 13 de diciembre de 2009, comenté el suceso con una amiga abogada a la que le dije: “Se murió Paul Samuelson” y me contestó: “¿Cuál?, ¿el de los Beatles?” (claro, alguien me dirá que acá lo grave es no saber quiénes eran los Beatles y no quién fue Samuelson)… a esto debo sumar que este fin de semana estaba en la playa leyendo cuando un amigo (también abogado) me preguntó: “¿qué lees?”, “un artículo sobre Samuelson” contesté y el respondió “¿Samuelson?… ah, la cerveza”. Después de esto, consideré que Samuelson merecía una recordación más notoria, así que le dedico unas líneas a su memoria.

El artículo que leía sobre él era de Richard Epstein. El genial profesor de la University of Chicago Law School, publicó recientemente un artículo en Forbes (en donde tiene asignada una sección llamada The Libertarian –El Libertario–), a raíz de la muerte del gran economista keynesiano Paul Samuelson que tituló Are we all Keynessians now? Examining Paul Samuelson’s Legacy (algo como: ¿Todos somos keynesianos ahora? Examinando el legado de Paul Samuelson) y en él discute brevemente las principales ideas que esta corriente implica a propósito de la obra de Samuelson (el economista keynesiano más influyente de la segunda mitad del siglo pasado) y las compara con las de otro genial economista (el mejor del siglo pasado en mi concepto) Milton Friedman. A raíz de esto es que me animo a escribir una breve reflexión sobre la vida y las ideas de este economista brillante.

Dejo constancia, sin embargo, de que no comparto la gran mayoría de las ideas de Samuelson y de que no estoy técnicamente capacitado para comentar a profundidad su obra, pero eso no me impide en absoluto reconocerlo como el gran economista que fue.

Nacido en Indiana en 1915, Samuelson estudió economía durante la Gran Depresión en la Universidad de Chicago, curiosamente en la misma época en la que Milton Friedman se encontraba estudiando su maestría en esa casa de estudio. Ahí se hicieron amigos y si bien mantuvieron un debate académico e ideológico por décadas –debate que marcó la ciencia económica el siglo pasado–, eso no alteró su amistad, siguiendo esa sana costumbre de los académicos americanos de separar las disputas académicas e ideológicas de los afectos personales.

La Gran Depresión marcó profundamente a Samuelson, como él mismo declaró alguna vez al señalar: “¿Por qué pasé mis cuatro vacaciones de verano universitarias en la arenosa playa del lago Michigan? Mi familia no era pobre, pero tampoco asquerosamente rica. Por aquel entonces no había ningún trabajo. Ninguno significa eso, ninguno. Prácticamente todos los bancos de Indiana, Illinois y Wisconsin habían quebrado”. Esta frustración que sintió durante ese periodo se evidenciaría luego en sus escritos.

En Chicago tuvo profesores geniales, principalmente a los miembros más importantes de la primera Escuela de Chicago –la segunda fue la liderada por Friedman y George Stigler y es a la que la gente se refiere hoy al hablar de esa escuela (actualmente liderada por el genial Gary Becker)–. Fue un alumno destacado y, según propia confesión, allí nació como economista: “I was born as an economist on Jan. 2, 1932” (“nací como economista el 2 de enero de 1932”), el día que escuchó su primera clase de economía como estudiante de pre-grado. La clase fue acerca del gran economista inglés Thomas Malthus, según declaró alguna vez en The New York Times.

Tras graduarse como economista en Chicago en 1935, partió para completar sus estudios doctorales en la Universidad de Harvard. Por aquellos tiempos el brillante economista austríaco Joseph A. Schumpeter iluminaba esa casa de estudio. Este gigante de la economía declaró, tras el sustento doctoral de Samuelson: “Con nuestros conocimientos en relación con los de este chico, ¿podríamos haber aprobado nosotros?”.

Samuelson escribió desde muy joven y su obra fue muy influyente en poco tiempo. Tuvo la virtud (o el defecto, para los economistas que no creen en los métodos matemáticos) de llevar la economía a un plano formal matemático. Su libro Foundations of Economic Analysis es uno de los libros más influyentes en su época. En él Samuelson demostró cómo el análisis matemático servía como un lenguaje que permitía hacer más precisa la economía. Su otra gran obra fue Economics: An Introductory Analysis, publicada en 1948, que popularizó las visiones de Keynes, tan de moda en aquella época de post-guerra (y lamentablemente ahora).

La visión de Samuelson sobre la economía se encuentra plasmada en las diversas ediciones de este libro; mientras que la primera edición se preocupa del monstruo del desempleo, las posteriores se preocupan de las políticas fiscales y monetarias sobre la inflación. Samuelson criticaba el modelo neoclásico y pensaba que un país podía control de las depresiones o inflaciones dependiendo de la política monetaria que adoptase.

Su carrera académica la desempeñó en MIT, donde fue profesor desde 1940. A lo largo de su vida obtuvo todos los reconocimientos y premios que un académico puede desear, la John Bates Clark Medal le fue otorgada por la American Economic Association en 1947, así como el Premio Nobel de Economía que le fue dado en 1970 (sumándose además el honor de haber sido el primer estadounidense en obtener el galardón). Además fue asesor de los presidentes demócratas John F. Kennedy y Johnson.

Samuelson se declaraba como “(…) un centrista incurable. Peor que eso he aprendido por las malas a ser incurablemente ecléctico” decía. Yo más bien creo que era un vigoroso creyente en el Estado y en su capacidad de controlar los ciclos económicos. Sin embargo, claramente no era un marxista; es más, consideraba que: “Marx, Lenin y Stalin era paletos en lo que a economía se refiere. Mao era incluso peor. Y olvidémonos de Castro en Cuba, de Chávez en Venezuela y de quienquiera que fuese el que sumió a Corea del Norte en la hambruna y el estancamiento”.

En los setenta y ochenta la notoriedad de Samuelson decreció debido a que las ideas de Friedman y Friedrich August von Hayek en lo económico e ideológico habían empezado a eclipsar el globo. Sin embargo, recientemente resurgió a raíz de la crisis financiera actual, incluso en uno de sus últimos artículos titulado “Adiós al capitalismo de Friedman y Hayek”, publicado a finales de 2008, responsabilizó a éstos del caos financiero. “¿Qué es entonces lo que ha causado, desde 2007, el suicidio del capitalismo de Wall Street? En el fondo de este caos financiero, el peor del siglo, encontramos lo siguiente: el capitalismo libertario del laissez-faire que predicaba Milton Friedman y Friedrich Hayek, al que se le permitió desbocarse sin reglamentación. Ésta es la fuente primaria de nuestros problemas de hoy. Hoy estos dos hombres están muertos, pero sus envenenados legados perduran”. Yo discrepo profundamente con esa afirmación, no considero en absoluto que estemos frente a la caída del capitalismo, ni que los legados de Friedman y Hayek hayan sido nocivos para la humanidad. Las cifras respaldan al capitalismo y al sistema de libre mercado. Nunca en la historia se ha crecido tanto, ni generado tanta riqueza como en los últimos treinta años. La crisis responde a la mala regulación por parte de los Estados y al pobre manejo de las políticas monetarias de los Banco Centrales –y no al sistema de libre mercado–, que bajaron demasiado el precio del dinero generando así el famoso “riesgo sistémico”.

Sin embargo, es comprensible que Samuelson haya criticado tan duramente a esos dos gigantes, más aún considerando que en la década de los sesenta sostuvo debates encarnizados con Milton Friedman mediante las columnas que cada uno tenía Newsweek. Curiosamente, en cada columna uno balanceaba las ideas del otro, mientras el primero abogaba por la intervención del Estado en la economía para generar empleo y mantener estable la economía, el segundo favorecía la reducción del Estado y señalaba que su intervención empeoraba las cosas. Hoy en día, a pesar de no estar ambos más con nosotros, la discusión sigue porque las grandes ideas perduran: la receta de Samuelson para salir de la crisis era que la Reserva Federal y el Tesoro creen dinero nuevo; la de Friedman sería evitar la expansión de la masa monetaria, por la gran inflación que crearía y no recurrir nuevamente a las políticas keynesianas.

En un obituario del The New York Times se publicó que: “A historian could well tell the story of 20th-century public debate over economic policy in America through the jousting between Mr. Samuelson and Milton Friedman” (algo como: “un historiador podría bien contar la historia del debate público sobre política económica en los Estados Unidos del siglo 20 a través de la justa entre el Sr. Samuelson y Miton Friedman”). ¡Una frase exacta! Yo creo que quien ganó el debate fue Milton Friedman, pero hay que quitarse el sombrero ante un titán como Samuelson y su monumental obra.

Las opiniones vertidas en este blog son estrictamente personales y en nada comprometen a las entidades a las cuales el autor se encuentra vinculado.

Share

Anuncios

6 pensamientos en “El legado de Paul Samuelson

  1. Yo soy uno de esos que hubiese contestado un disparate con tal de no responder que no tenía ni idea sobre quién fué el Dr. Samuelson. Me parece una gran iniciativa el reseñar la vida de quienes han influenciado nuestra forma de vivir, ya que la mayoría de quienes hoy deciden conocen muy poco sobre los autores de los conceptos que se practican en la actualidad. Propongo reseñe usted las vidas de Peter Drucker y Abraham Maslow.

    Me gusta

  2. Guillermo:
    yo creo que ambos hicieron aportes muy importantes.
    Las matemáticas, la lógica y los modelos formales son muy impiortantes para un análisis riguroso de las hipotesis y las discusiones. Por ello, el aporte de Samuelson de tratar de formalizar la discusión económica es muy importante. De esta manera, se buscará la precisión, se evitan falsas controversias, etc.
    De otro lado, todas las hipótesis tienen que ser testeadas. Los modelos tienen que ser contratastadas con los datos de la realidad. Mientras una teoría no sea contrastada con la realidad, se encuentra a nivel de especulación. He ahí uno de los aportes de Friedman y de la escuela de Chicago. También la capacidad de comparación entre las resultados de cada opción de política.
    Ambos se complementan. la formalización y la evidencia son importantes para evaluar la solidez de una hipótesis.
    Una acotación, creo que un punto estás cometiendo un error.
    Tú dices lo siguiente: “Nunca en la historia se ha crecido tanto, ni generado tanta riqueza como en los últimos treinta años”. Creo que estás cometiendo la falacia del consecuente.
    El silogismo del modus ponens es “Si p, entonces q”.
    Tu dices como en los últimos 30 años se creó un monton de riqueza (q), entonces el libre mercado lo creo (p). Q es una consecuencia de P, por lo tanto, tú tienes que probar que “p” es causa de “q”. P, entonces q.
    Sin embargo, afirmas “q”, y luego derivas p. Eso es un error.
    Sólo si niegas el consecuente (no q), puedes extraer una inferencia sobre el antecedente (no p).
    Esto es lo que planteaba Samuelson, la formalización de los razonamientos nos permite evitar este tipo de errores, que a veces verbalizado es difícil de visualizar.
    saludos, e interesante el blog.

    Me gusta

    • Cesar:

      Muchas gracias por tu comentario. En efecto los dos fueron titanes de la economía y sus aportes en el terreno del análisis económico pueden complementarse. Por más que sus visiones ideológicas hayan colocado a estos genios en las antípodas del otro.

      Sobre el error que he cometido en plano lógico al incurrir en la falacia del consecuente, no consideré necesario tener que hacer la negación de “q” para poder probar “p”, porque consideré que es un hecho que no requiere probanza que desde la llamada “The Reagan Thatcher Revolution” el crecimiento mundial de los países que se han adecuado a un sistema capitalista de comercio abierto ha sido mayor que los que estaban al otro lado del muro, pero te agradezco haberlo notado. Estoy recolectando data al respecto para un nuevo post en el que trataré de demostrar con cifras cómo el sistema capitalista ha generado que el mundo se desarrolle en los últimos treinta años.

      Me gusta

  3. Guillermo:
    leere con mucho interés tu post sobre el desarrollo capitalista. Yo también creo que la economía de mercado es el sistema que más riqueza crea. Debe de haber bastante información en el world bank, en la página de jeffrey Sachs, NNUU, y la gente que se dedica a la economía del desarrollo. ahora bien, un tema vinculado con lo anterior, es ¿se debe distribuir la riqueza generada? ¿qué criterios debemos tener en cuenta para una distribución justa de la riqueza? y qué mecanismos utilizaremos para distribuir la riqueza?, etc.,
    cuando publiques tu post, lo leere con mucho interés
    saludos,
    César

    Me gusta

    • César gracias nuevamente por comentar el blog y por lo datos de las fuentes. No sé si has leído el post sobre Bernanke, creo que te interesará y me interesa saber tu opinión sobre las políticas que está aplicando.

      Sobre tu pregunta. Yo no soy un creyente en la redistribución, pero soy conciente que debe realizar porque el Estado debe de ser mantenido mediante impuesto y por ende, ese solo hecho es redistributivo. Yo creo en impuestos a la renta flat, como propone Friedman. Eso a pesar de que en el fondo soy en realidad partidario de los impuestos al consumo más que a la renta, pero creo que la fiscalización de esos es muy compleja (me parece que se desincentiva menos la generación de riqueza si se grava consumo más que renta). Por eso optó por renta.

      La renta justa, imposible de determinar, desde que la justicia me parece el concepto más gaseoso que pueda exisitir, para mí una tasa de máximo 20% flat es lo razonable, si fuera menos mejor, pero creo con eso es lo mínimo con lo que se mantiene un Estado pequeño (como deberían ser los Estados).

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s