Bernanke en la Reserva Federal de los EE.UU. por 4 años más

Ben S. Bernanke, fue ratificado como Chairman de la Reserva Federal de los EE.UU. (FED) por 4 años más, en una votación que se considera un triunfo para la administración de Barack Obama que lo nominó para el puesto en el que su predecesor George W. Bush originalmente lo había nombrado. La votación en el Senado fue de 70 votos a favor versus 30 en contra denota, no obstante, cierto descontento con la labor de Bernanke al frente de la FED.

Esto, decíamos, es un triunfo para la administración de Obama que ya había jugado sus cartas por Bernanke en agosto pasado cuando lo nominó nuevamente para el puesto diciendo que: “Ben [Bernanke] approached a financial system on the verge of collapse with calm and wisdom; with bold action and outside-the-box thinking that has helped put the brakes on our economic freefall” (algo como: “Ben Bernanke se aproximó a un sistema financiero al borde del colapso con sabiduría y calma; con acción decidida y pensando fuera de la caja y eso ha ayudado a ponerle frenos a la caída libre de nuestra economía”). Sumándole a ello el halo de duda que se había generado sobre la ratificación de Bernanke luego de la elección del republicano Scott Brown, en reemplazo del recientemente fallecido Ted Kennedy como senador por el tradicionalmente demócrata estado de Massachuset.

Sin embargo, a pesar de ese halo de duda, en el fondo esta ratificación era lo esperado, pues difícilmente los estadounidenses cambiarían al capitán del barco de la política monetaria mientras están navegando su salida de la tormenta que esta crisis ha desatado.

Bernanke es impopular ante el ciudadano común que imputa a la FED gran parte de la responsabilidad por la crisis que padecen. A su vez, la gente tiende a identificarlo con Wall Street (los banqueros) y no con Main Street (los hombres de a pie). De la derecha se le critica mucho la implementación del plan de estímulo económico y la inflación que generará, desde la izquierda la pasividad con que la FED está aproximéndose al severo problema del desempleo.

Dejó anotado que las credenciales de Bernanke como economista son impecables. Es graduado en economía por la Universidad de Harvard y Doctor (Ph.D.) en Economía por MIT. Ha sido profesor en Stanford, NYU y Princeton y tiene ya algunos años en el FED que dirige desde 2006 (mucha gente lo culpa por seguir con las políticas de bajas tasas de interés que Greenspan había instaurado para capear las crisis de finales de los noventa).

Para ser honestos, Bernanke está en uno de esos puestos en donde haga lo que haga siempre habrá una crítica de izquierda o de derecha. En lo particular creo que es complejo juzgar su labor, así que me abstendré de hacerlo (además no tengo entrenamiento formal como economista para darme esa licencia). Más aún considerando las reglas de juego a las que está sometido, que más que económicas son políticas.

Como bien señaló Eugene Fama respecto de la actuación del gobierno de EE.UU. ante la crisis, decidiendo rescatar a los grandes jugadores del sistema financiero y luego de otras industrias, lo que ocurre es que “(…) basically, there is just a high degree of risk aversion on the part of people currently in government. They don’t want to be blamed for bad outcomes, so they are willing to do bad things to avoid them” (algo como: “(…) basicamente, hay un cierto grado de aversión al riesgo de parte de las personas actualmente en el gobierno. Ellos no quieren ser culpados por los malos resultados, por lo que están dispuestos a hacer cosas malas [desde un punto de vista económico] para evitarlas”).

Para poner mi posición clara. Yo soy de los que no cree en los bailouts, en esto me identifico con el ala dura de la Escuela de Chicago (representada principalmente por John Cochrane, Richard Epstein y el propio Fama), pero creo como ellos que una cosa es lo que debe hacerse y otra muy distinta lo que se hará. En otras palabras, si bien creo que el Gobierno debió dejar quebrar a los grandes jugadores y no pasarle la factura de los platos rotos al “hombre olvidado” –del que escribió tan brillantemente Amity Shlaes en su gran libro “The Forgotten Man, A New History of the Great Depression”– y que esto no hubiese resultado en el escenario terrorífico que todos vaticinan como si tuviesen una bola de cristal, soy realista y reconozco pragmáticamente que eso era impensable para cualquiera engullido en el sistema. Es más, como bien ha indicado John Cochrane, fue el propio gobierno de los EE.UU. el que se puso contra las cuerdas, fomentando el mercado de créditos hipotecarios, estableciendo bajas tasas de interés, regulando la industria bancaria y generando en el mercado el moral hazard (riesgo moral) que genera la consciencia de que el Estado no dejará caer el sistema (el famoso “too big to fail”).

Esto me lleva a entender que Bernanke estaba sometido desde el saque a la regla “too big to fail” y que dada esa realidad, la FED ha hecho lo que ha podido para evitar el derrumbe del sistema.

Dentro de sus medidas acertadas de Bernanke están, como bien ha indicado Richard Posner (cuyas recientes odas al keynesianismo siguen siendo un misterio para mí)  en su blog “A Failure of Capitalism”, el focalizar desde octubre de 2008 la actuación de la FED en proveer a los bancos de un nivel de solvencia que les permita sentirse cómodos prestando en un ambiente altamente riesgoso. Las medidas más duras en este sector fueron (i) el fomento de la absorción de los bancos de inversión por parte de la banca comercial, para reducir caídas espantosas como la de Lehman Brothers; (ii) dotar de dinero a los bancos mediante operaciones de mercado de compra de papeles de corto plazo del Tesoro Americano; y, (iii) la compra de otros papeles como los famosos mortgage-backed securities y bonos del Tesoro para mantener bajas las tasas de interés al generar una mayor demanda por papeles sujetos a un interés fijo.  Estas medidas han permitido que la industria financiera se mantenga a flote (insisto en que creo que hubiese pasado eso a la larga sin intervención, pero nunca lo sabremos) y ha evitado, en opinión de muchos, que se ingrese en una depresión más profunda. Sin embargo, esto ha permitido que algunos bancos hayan obtenido ganancias importantes durante la crisis, prestándose dinero barato del gobierno e invirtiendo en activos riesgosos conscientes de la regla –hoy tallada en piedra– del “too big to fail” y esto molesta al ciudadano común, naturalmente.

Sin embargo, ha tenido severos errores en el camino. No se debe poner sobre sus hombros el peso del riesgo moral que ha generado este salvataje de la industria, pero sí es claro que no debió dejar caer a Lehman Brothers si antes había salvado a Bear Stearns. Igualmente, su ideas de regular la paga de los ejecutivos de los bancos más importantes es, como bien apunta Richard Epstein, buscar la cuadratura del círculo. Lo único que eso generará es que los profesionales más capaces migren a otras industrias.  También creo que puso el dinero muy barato durante mucho tiempo antes de la crisis y prácticamente lo ha regalado durante ésta y no veo que esté subiendo las tasas lo suficientemente rápido como para frenar la inflación que vaticinó será inevitable. Eso frenaría la salida de la crisis e hilar fino en ese telar es una labor casi imposible.

En todo caso, Bernanke estará al mando de la FED durante 4 años más y le tocará conducir la economía norteamericana durante el tiempo turbulento que se avecina, esperemos por el bien del todos que lo haga bien.

Las opiniones vertidas en este blog son estrictamente personales y en nada comprometen a las entidades a las cuales el autor se encuentra vinculado.

Share

Anuncios

2 pensamientos en “Bernanke en la Reserva Federal de los EE.UU. por 4 años más

  1. Guillermo,
    Me tomo unos minutos para hacer un breve comentario. Creo te contradices cuando opinas sobre los “bailouts”. Me parece que tu “pragmatismo” reposa incluso mas en la “bola de cristal” que tanto criticas. No entiendo como puedes predecir tan facilmente que nada grave hubiera pasado si el gobierno americano no intervenia. Ademas, de que “enguillidos” en el sistema estas hablando? En USA es unanime (los 3 que citas no son estadisticamente significantes) que si el gobierno no intervenia el sistema financiero mundial colapsaba quien sabe por cuanto tiempo y a que costo y de paso se llevaba en picada a todas las empresas que necesitaban financiar capital de trabajo. No hay un solo estudio serio (por serio excluyo blogs u opiniones en periodicos) que diga lo contrario. Sin usar una “bola de cristal” basta observar lo que paso en la semana despues que Lehman quebro y antes que el gobierno interviniera. Solo uno de los temas (hay varios mas, pero tengo que estudiar asi que no tengo tiempo para escribir un tratado): los money market funds por primera vez tradearon debajo de par (lo que se conoce como “broke the buck”) y dejaron de comprar los papeles comerciales que emitian las empresas para financiar capital de trabajo. En USA no es como en el Peru, las empresas grandes no tienen suficiente cash para pagar sus deudas de corto y por eso emiten papeles comerciales casi a diario para financiar sus pagos de provedores, planilla, etc. La lineas con los bancos son de contingecia, no lo fuente primaria de capital de trabajo. Como no habia quien compre sus papeles entonces tuvieron que recurrir a sus lineas de contigencia con bancos. Los bancos no tenian liquidez para satisfacer las lineas y estaban con problemas de limites porque no tenian capital. Ademas el mercado interbancario estaba congelado porque nadie queria prestar dada la incertidumbre (en ese momento cualquiera, digo cualquiera, era candidato firme a la quiebra asi que habia que estar demente para prestar plata, incluso overnight). Entonces las empresas se vieron en una situacion en la que no tenian como pagar sus deudas con lo que iban a incluplir sus contratos y covenants financieros lo que iba a derivar en que les bajaran el rating y en algunos casos ejecutaran el colateral que habian dado. La bajada de rating significaba que todos los sellers de CDS sobre esas empresas tuvieran que incrementar el colateral, cosa que no podian por lo que sus contrapartes iban a liquidar su posicion y ejecutar el colateral que tenian disponible vendiendolo a precio “huevo”. Esa venta a su vez generaba que todas las empresas que tuvieran esos valores en su activo tuvieran que mark-to-market esos valores con lo que les generaba una perdida que a su vez les podia bajar el rating y generar otros problemas. La ejecucion del colateral podia mandar a las empresas a Chapter 11 con la infinidad de problemas que eso genera. Y asi, etc., etc.
    En fin, el tema es complicadisimo y nuevamente repito, no he leido un solo estudio serio que diga que la inetrvencion del gobierno post-lehman debio obviarse. Si tu has leido alguno pasame el link para mirarlo.
    Para terminar, coincido en que los bailouts son nefastos y las reformas regulatorias tienen que aputantar a que no hayan bailouts en el futuro. Eso no quita que dado todo el problema que habia en el sistema financiero americano (incluso aceptando que fue culpa del gobierno) la intervencio en ese punto era necesaria. Como dice la frase “un hombre tiene que hacer lo que un hombre tiene que hacer” por mas que eso vaya contra tus principios libertarios.

    Me gusta

  2. Rafael, muchas gracias por tu comentario. Si bien discrepo con lo que afirmas, creo que es siempre bueno el debatir y confrontar ideas. De hecho, una buena crítica siempre es bienvenida.

    Ahora, sobre el contenido de tu comentario en sí, debo decirte que he releído el post y no encuentro en él la contradicción que acusas. Yo he discutido acerca de los bailouts en dos planos. El plano ideológico, en donde afirmo que no debe recurrirse a bailouts porque sus efectos a la larga son terribles. En otras palabras, como política de Estado yo no creo en los salvatajes financieros, considero que generan una serie de distorsiones nefastas. Desde una perspectiva redistributiva transfieren dinero de quienes no tomaron los riesgos, ni se beneficiaron de las ganancias, a los que sí los tomaron y eso me parece inaceptable. De otro lado, desde una perspectiva de eficiencia, crea un riesgo moral altísimo y además distrae a las personas del hecho puntual de que el principal causante de la crisis fue el Estado.

    También me aproximé al tema desde el plano pragmático y afirmé que era comprensible, vista la actuación del gobierno, que haya recurrido al salvataje como política de coyuntura. Para ese momento, el gobierno se había puesto contra las cuerdas mediante sus políticas bajas tasas de interés para fomentar la economía luego de las crisis de los noventa, de fomento del mercado hipotecario y su pobre regulación de los mercados financieros. En buena cuenta señalé que, dadas las circunstancias, no era posible para el gobierno, por sus políticas previas, dar marcha atrás respecto del bailout. Eso, a pesar de que sí se vio tentado a ello, al dejar caer a Lehman Brothers, pero el mensaje de Bearn Stearns ya había calado en el mercado. Reaccionó muy tarde y ante la inminente caída de AIG y una semana de pánico financiero luego de la caída de Lehman, decidió que no podía más que rescatar a los bancos.

    Al ser esto así, no veo de dónde sacas que yo “predigo fácilmente” que nada grave hubiese pasado. En ningún lugar del post yo he predicho tal cosa. Lo que he señalado es que “creo” que el sistema financiero hubiese a la largo salido a flote, sin duda después de una crisis intensa, pero dejé claramente indicado que eso nunca lo sabremos. Como bien sabes, creer es “tener por cierto algo que no está comprobado o demostrado”. Mientras que predecir es “anunciar por revelación, ciencia o conjetura algo que ha de suceder”. Yo no he predicho nada, sólo he indicado que creo que a la larga los efectos nefastos que los defensores del bailout predijeron sucederían no hubiesen sido tan graves y prolongados como se afirma, creo que se fue presa del pánico. No obstante, dejé claro que esa creencia, nunca podrá ser comprobada, por lo que no podrá llegar a ser una afirmación. Por ello, señalar que mi “pragmatismo” reposa en una bola de cristal me parece una afirmación que responde a una mala lectura de mis palabras.

    De otro lado, me preguntas de qué “engullidos en el sistema” estoy hablando, para luego explicar que las cosas en EE.UU. no son como en el Perú. En eso sí te doy la razón, las cosas en el Perú no son como en EE.UU. en el Perú la gente no está engullida en el sistema, sólo el 25% de la PEA recurre a los bancos, hay mucha informalidad, la gran tarea del sector financiero es bancarizar. Mientras que en EE.UU. como bien indicas –dándome la razón sin quererlo probablemente– la gente sí está “engullida en el sistema financiero” al punto que las fuentes de capital de trabajo de las empresas grandes son papeles comerciales, siendo los bancos un fuente de capital contingente. Me pregunto, ¿si una empresa tiene ese nivel de “palanca”, no está engullida en el sistema? ¿No es acaso una empresa que quebraría si el sistema financiero quiebra? Lo que describes en tu comentario no es más que un detalle de por qué, dado que las empresas estaban engullidas en el sistema, el gobierno no tenía otra salida que un bailout. Claro, a menos que quisieran seguir la frase que utilizas al final de tu comentario –que no creo se aplique a ese caso– según la cual “un hombre tiene que hacer, lo que un hombre tiene que hacer”. Si el gobierno americano se hubiese regido por esa frase, entonces habría dejado caer a los bancos y no optar por la salida más fácil que es el bailout. Es más duro dejar caer a los grandes jugadores del sistema financiero y permitir que opere el sistema de quiebras que salvarlos con el dinero de los contribuyentes, de eso no hay duda.

    En lo que respecta a la unanimidad que aduces existe en los EE.UU. respecto del bailout y a la falta de estudios serios en contra de éste, realmente me he sorprendido con tu afirmación. El bailout en su momento no fue unánime, tanto que no fue aprobado en la Casa de Representantes y un segundo plan tuvo que ser aprobado en el Congreso.

    Además, me asombra que señales “no hay un solo estudio serio (por serio excluyo periódicos y blogs)” que diga que el rescate post-Lehman debió obviarse. Hay muchos de esos estudios, basta que entres a la página del CATO, el Hoover Institute, el Adam Smith Institute, en fin, cualquier think tank liberal para que los encuentres. Curiosamente, el reconocido economista de Stanford Paul B. Taylor, junto con Ken Scott y George Schultz acaban de publicar un libro al respecto. También hay un trabajo interesante y muy serio del profesor de Harvard Jeffrey A. Miron, que publicó en el CATO Journal a finales del año pasado. En realidad, hay muchos estudios e incluso ya algunos libros de gente muy reconocida y seria, es cuestión de que te des el trabajo de buscarlos.

    A su vez, me parece que excluir a los blogs y periódicos como fuentes serias es desmesurado, la seriedad de una opinión viene dada por quien la emite, no por el medio a través del cual la emite. El artículo de Posner sobre el keynesianismo es uno de revista, ha causado revuelo y es fruto de un estudio serio, te lo aseguro. Los blogs de Gary Becker, Richard Posner o Jeffrey A. Miron, por citar sólo tres ejemplos, contienen opiniones informadas y data que respalda sus afirmaciones. Sin perjuicio de lo cual, en este caso, hay muchos papers escritos y ya algunos libros, que entiendo son el tipo de fuente que prefieres.

    En todo caso, creo que aún es muy pronto para poder decir que haya algún estudio profundo sobre el tema, todavía no se pueden medir las consecuencias del bailout, el fenómeno acaba de ocurrir como para entenderlo a cabalidad, los estudios actuales son sólo coyunturales. Lo que sí hay es libros clásicos en contra de los bailouts y en general la intervención del Estado en la Economía, Friedman, Hayek, Rothbard, Von Mises, entre otros tantos. También los hay de los otros, sin duda, Keynes, Hansen, Samuelson, en fin, ahí no hay discusión.

    Por último dices que los académicos del ala dura de la Escuela de Chicago que cité en mi post no son “estadísticamente significativos”, lo que es cierto, pero en el terreno de las ideas no pretendo estar con la mayoría, sino con los que tengan las que a mi criterio sean las mejores.

    En lo que estamos de acuerdo es en que los bailouts son nefastos, ahí te doy toda la razón, son una distorsión del sistema, crean riesgo moral, incentivan la toma de riesgos desmesurados, y abren la puerta para el rescate de otras industrias con dinero de los contribuyentes (como en efecto ha pasado en EE.UU.), generan inflación, falta de credibilidad en el gobierno, entre muchos otros efectos nocivos.

    En fin, es un tema harto complicado y debatible. Gracias nuevamente por tu comentario, para mí es muy grato que académicos de tu nivel comenten lo que escribo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s