“La congestión vehicular” en mi columna “No hay almuerzo gratis” en el diario Expreso

Transcribo mi columna publicada en el diario Expreso el domingo 1 de mayo de 2011:

La congestión vehicular

La congestión vehicular en Lima se ha convertido en un gran problema. El tiempo promedio que cada habitante utiliza para desplazarse al día es de 2 horas. Las pistas parecen haber colapsado y poco o nada podemos hacer los habitantes de Lima. Sólo nos queda resignarnos, entre bocinazos y bostezos, y padecer esa insoportable parálisis vehicular a la que el tráfico nos somete a casi toda hora. Las distancias en nuestra ciudad se han alargado, no en kilómetros, sino en tiempo.

Hasta 1991, el problema del transporte era otro, no había suficiente oferta para la demanda. Los calamitosos buses eran escasos. Las pistas estaban llenas de huecos y baches. El sistema de transporte había colapsado. Hoy en día, 20 años después de las medidas adoptadas para la liberación del transporte público, se dice que el problema es otro. Hay una sobreoferta de servicios de transporte público. Taxis, mototaxis, combis y custers pululan libremente (y salvajemente) por toda la ciudad, generando externalidades negativas por doquier.

¿Cómo se llegó a esto?, ¿qué falló en el proceso?, ¿por qué la liberación del transporte público no ha funcionado?

No tengo la respuesta, pero sí algunas intuiciones que quizás puedan ser útiles para encontrarla. En primer lugar, creo que los sistemas de transporte están mejor hoy que hace 20 años. Actualmente, no es que no tengamos cómo transportarnos, sino que la actividad genera costos inmensos (tales como congestión, contaminación, pérdida de tiempo, etc.). Sin embargo, creo que el problema radica en un incorrecto enfoque del problema. En realidad, lo que debe preocuparnos no es el transporte público o el privado, sino el precio que se fije por el uso de las pistas.

Las pistas son un bien privado (en términos económicos, no jurídicos), es decir, sólo pueden ser utilizadas por un número determinado de vehículos a la vez. En estos casos, la teoría económica nos dice que si no existe un claro titular del recurso, este será sobreexplotado. Nos enseña que lo correcto es asignarle a alguien la propiedad del recurso. El dueño tendrá todos los incentivos para lograr que el recurso se utilice eficientemente.

En esa línea podríamos, implementar un sistema de discriminación de precios por el uso de las pistas. Así, como en Santiago, se podría concesionar la construcción de autopistas con sistemas de peajes electrónicos que crucen toda la ciudad de sur a norte y de este a oeste. Quienes quieran pagar por llegar más rápido a su destino, podrían utilizar esta vía rápida, permaneciendo habilitadas para el resto, las otras vías, en donde la gente se desplazaría más lentamente, pero sin pagar. Este sistema permitiría reducir el tráfico en ambas vías y recaudar dinero para poder construir alternativas de transporte que eviten el caos de la congestión, como por ejemplo, un metro.

Otra buena medida, sería fijar el impuesto vehicular que esté en función del uso de las pistas y no en función del valor y la antigüedad del auto. Es absurdo que se grave la propiedad de autos nuevos y no la de autos viejos, pues, ambos utilizan las pistas y generan congestión, sólo que el viejo contamina más que el nuevo. Si el incentivo es evitar la congestión, la idea es que quién tenga un vehículo, pague por usar las pistas, sea este vehículo viejo o nuevo. Si lo que se quiere es incentivar es que la gente no prospere y ande en autos viejos y contaminantes, entonces la estructura del impuesto vehicular es correcta.

Hay muchas otras alternativas que permitirían solucionar aunque sea parcialmente el problema de la congestión vehicular, que no abordaré por motivos de espacio.

Las opiniones vertidas en este blog son estrictamente personales y en nada comprometen a las entidades a las cuales el autor se encuentra vinculado.

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6 pensamientos en ““La congestión vehicular” en mi columna “No hay almuerzo gratis” en el diario Expreso

  1. Querido sobrino, estoy totalmente de acuerdo con tu analisis y planteamientos; pero las medidas que planteas tienen que ser dispuestas por los políticos en turno en el gobierno de las instituciones a quienes corresponde adoptarlas; y como tu y yo sabemos las normas de los distintos niveles las dictan buscando el provecho propio o el mal ajeno.

    Un abrazo

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  2. Guillermo

    Comparto tu posición respecto al cobro de impuestos a los vehículos nuevos, el hecho de comprar uno, en vez de animarte, termina generando un stress porque o pagas el impuesto anual, al instante o debes de tener las fechas de pago de un modo preciso porque aparece el SAT de un modo inmediato.
    Ahora, mi inquietud va porque señalas, que existirían otras alternativas de solución, adicionales al sistema de peaje electrónico y si es posible espero que las des a conocer…y en todo caso, que ente crees que debe regular este tema, conociendo tu posición anti- ministerios……..

    Gracias

    Leticia

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  3. hola tengo 28 años lo que pienso es que hay demasiadas combis y taxis , sin contar los mototaxis y hacen que ayan un desorden para el ciudadano, es mas dificil andar por las calles , mucha congestion y lo peor esque no respetan los semaforos y los cruces peatonales, con esto no digo que solo los conductores tengan la culpa, tambien hay peatones que no respetan la luz verde y cruzan , lima debe cambiar de actitud , y la leyes ser mas estrictas , pero el problema vuelve desde el principio , la corrupcion en el poder judicial es nuestro peor enemigo.

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  4. Hablando sobre el tema de La congestión vehicular, se puede decir también que muchas veces es por el “vicio” de las compras, así como hay personas que se vuelven “adictas” a las compras, tanto de ropa como de otros accesorios, también se realiza hacia los autos, las personas están obsesionadas por tener lo nuevo, lo moderno, hoy en día, hay gran variedad de propagandas sobre autos, camionetas, etc, que a cualquiera le puede llamar la atención, pero, pongámonos a pensar, ¿Tantos carros no podría ser una consecuencia del tráfico de hoy?. Claro también que la gran cantidad de camiones que circulan son uno de los problemas, ya que obstruyen el paso por las carreteras, pero, estoy en lo cierto, se puede decir que en algún momento, no habrá persona que no tenga un medio de transporte, y, en ese momento, el tráfico, ¿cómo será?, necesitamos otras vías, puentes, desvíos, u otra idea para que disminuya la cantidad de tráfico.

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