“El rol subsidiario del Estado” en mi columna “No hay almuerzo gratis” en el diario Expreso

Transcribo mi columna del domingo 10 de junio de 2011 publicada en el diario Expreso:

El rol subsidiario del Estado

Hace algún tiempo dediqué una columna a explicar el principio de subsidiariedad, según el cual el Estado debe hacer sólo lo que los ciudadanos no puedan hacer. En él señalé, citando a Rosmini, que “(…) el gobierno civil actúa contra su mandato cuando hace la competencia a los ciudadanos o a la sociedad que éstos forman para obtener alguna utilidad especial;  y mucho más cuando, prohibiendo tales empresas a los individuos y sus sociedades, se reserva para sí su monopolio”.

El propósito de este principio, es evitar que se distorsione el proceso del mercado, limitando el rol que el Estado tiene en éste. Cuando el Estado decide ser él quien deba prestar un servicio, está impidiendo que los privados lo presten o está compitiendo deslealmente con éstos, dado que,  a diferencia de éstos, utiliza fondos públicos. Es por esto que se limita la actividad empresarial del Estado a las actividades que los particulares no se encuentren en capacidad de realizar. Este principio es fundamental para el correcto funcionamiento de una economía de mercado y para la actuación eficiente del Estado, dado que evita que distraiga recursos (que provienen de nuestros impuestos) a laborales distintas a las que le son inherentes (la seguridad o la administración de justicia, por citar sólo dos ejemplos).

En Perú, este principio esta consagrado en el artículo 60 de la Constitución Política de 1993, según el cual: “el Estado reconoce el pluralismo económico. La economía nacional se sustenta en la coexistencia de diversas formas de propiedad y empresas.

Sólo autorizado por ley expresa, el Estado puede realizar subsidiariamente actividad empresarial, directa o indirectamente, por razón de alto interés público o  de manifiesta conveniencia nacional.

La actividad empresarial, pública  o no pública, recibe el mismo tratamiento legal” (énfasis agregado).

En tal sentido, el Estado no se encuentra impedido de realizar actividad empresarial, pero está sujeto a una serie de controles para poder realizarla. En primer lugar, debe pasar por el filtro del Poder Legislativo, que será finalmente quien determine, en aplicación del mandato constitucional, si la actividad empresarial de que se trate es realmente de interés nacional o notoria conveniencia. En segundo, está sujeto a la revisión por parte del Tribunal Constitucional de la constitucionalidad de la ley. Estos controles son beneficiosos para los ciudadanos, dado que ponen un freno a la discrecionalidad que tiene el Estado en el uso de los recursos que provienen de nuestros impuestos.  Es más, este principio es fundamental para el funcionamiento del Estado de Derecho, pues, como bien indicó John Adams, el gobierno debe ser de leyes, no de personas.

Modificar la Constitución para que el Poder Ejecutivo pueda realizar actividades empresariales libremente afectaría seriamente el Estado de Derecho, puesto que lo dotaría de una discrecionalidad inmensa respecto del uso de nuestros impuestos. La separación de poderes existe justamente para evitar la concentración del poder (discrecionalidad) en una sola entidad. Ese sistema de pesos y contrapesos es fundamental para el funcionamiento de una democracia.

Pretender ampliar el rol del Estado en la economía estableciendo por mandato constitucional que puede realizar actividad empresarial  sin restricciones, implicaría que no haya limite alguno en el uso de nuestros impuestos. La pregunta es: ¿Queremos que nuestro dinero se utilice para mejorar la infraestructura del país, la seguridad o la administración de justicia y la ley lo garantice así o queremos darle al Estado la posibilidad de utilizar nuestro dinero en lo que le parezca conveniente, por ejemplo, una cadena de restaurantes?

Las opiniones vertidas en este blog son estrictamente personales y en nada comprometen a las entidades a las cuales el autor se encuentra vinculado.

Share

Anuncios

Un pensamiento en ““El rol subsidiario del Estado” en mi columna “No hay almuerzo gratis” en el diario Expreso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s